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LA REVOLUCIÓN DE CHÁVEZ
¿Te imaginas tu vida sin Internet? ¿Conseguirte música nueva sin descargas ni blogs? Bueno, así eran los 90s en Chile. Como ahora volvió la revista Extravaganza!, comenzamos una serie de entrevistas con esa gente semi anónima que construyó toda una escena cuando no había mucho. Los papitos de cuanto blog musical hay hoy en día. Partimos con Hugo Chávez, el tipo que convirtió su disquería en un laboratorio para la electrónica latinoamericana, un refugio para el rock independiente chileno noventero y un lugar de aprendizaje para periodistas musicales. Esta fue su revolución.
Por Guillermo Scott

“YO SÓLO ERA EL DUEÑO DE UNA TIENDA QUE FUE UN HIMNO DE LA CONTRACULTURA”
Hugo Chávez podría ser tu padre. Uno por edad y dos, porque te puede armar un árbol genealógico del rock en un par de minutos. Chávez es lo más parecido que conocemos a Rob Gordon, el melómano de Alta Fidelidad(00), pero en una versión que la supera largamente.
Durante los 90s su disquería Background (ubicada en Nueva de Lyon 0122, donde ahora hay una peluquería) fue más que un lugar donde conseguir los últimos discos de música no mainstream en el mundo pre Internet; se convirtió en un epicentro cultural. Un lugar en cuyo sótano tocaron grupos como Pánico,Yajaira,Shogúny Santos Dumont,entre otros, cuando ese tipo de bandas no tenían muchos lugares donde hacerlo.
Ahí, bajo tierra, se armó la primera generación de músicos electrónicos nacionales y Ceratidio sus primeros pasos en la electrónica más pura como parte de la banda nacional Plan V.El lugar donde afinó el oído buena parte de la prensa musical que por entonces, empezó a difundir estilos fuera de los márgenes del rock y pop clásico. Los “padres” de cuanto blog musical salió una década después.
Más que un lugar donde comprar discos, Background fue un reducto. Si no tenías las lucas para los caros cedés importados, podías ir simplemente a oír, conversar y aprender, mientras preguntaras sin creer que te las sabías todas. Porque siempre había alguien que sabía más: Chávez a lo Rob Gordon, era capaz de pasarle discos de la banda sicodélica The Guns a un cabro chico que preguntaba por los “Guns” (Guns N’ Roses) o decirle a alguien que preguntaba por Portischead (pronunciándolo así), que esa banda no existía.
La tienda partió el 93 y al poco tiempo empezó a llenarse de gente, a hacer tocatas en el sótano. ¿Recuerdas quienes conformaban la fauna de Background?
De los que me acuerdo nomás, los clásicos eran: Cristian Araya,Marisol García,Andrés Soffia,Alejandro Alaluf,David Ponce,la Anita,el Benito,la Zona de Contacto completa, artistas, el Rumpy, pintores, directores de cine. Y todos los músicos que llegaban a comprar música.
En la Background se formó una sinfonía muy buena. Yo como director de orquesta y los vendedores como músicos. Yo viajaba tres veces al año a buscar música al extranjero, donde amigos distribuidores y dueños de tiendas, me abastecían con lo mejor del momento.
Era una disquería con personalidad, que apostaba a la calidad y el gusto personal por sobre otros factores…
Sí. Con el primer Portisheado Trickypor ejemplo, los cabros se volvieron locos. Yo sólo traía veinte copias y la gente me decía por qué no traía más, pero yo prefería traer cosas increíbles como Sabres Of Paridse,Plugo bandas relacionadas a esas, pero que no habría oportunidad de escucharlas y conocerlas en esa época en Chile.
De eso estoy muy orgulloso. Yo traje todo el post rock, el industrial, la electrónica, el indie. Yo traje todo lo que una disquería underground en Londres tenía, lo contemporáneo, todo lo nuevo que salía. Mi afán era la cruzada de que la música tenía que ser trasmitida.
Se armó toda una escena musical, tanto de grupos como de jóvenes periodistas alrededor de la disquería. Una cosa bastante inusual.
En la tienda se conoció gente que nunca se hubiera conocido y de ahí salieron grandes proyectos. No fue mi intención ser parte fundamental de la época, pero la gente que iba sigue metida en este cuento, haciendo funcionar el carro. Muchos trabajan en radios, periódicos y siguen con la misma fuerza y mística de aquellos años en que hicieron un pequeño master de musicología en la tienda.
Recuerdo que Marisol García un día vino con una grabadora gigante y yo le hice un mapa de la historia del rock, un árbol genealógico preciso y acabado caminando por Providencia.
"Es cierto”, dice Marisol García, “fueron muchas veces en las que conversé con Hugo. Ahora debe pensar que soy una vendida”. Cristián Araya, uno de los fundadores de S45,cuenta que por esa época donde la información escaseaba, él y sus amigos adolescentes y locos iban a robarse las revistas del Instituto Chileno Británico para enterarse de las nuevas bandas que salían. Hasta que llegó Chávez.
"Cuando abrió Background fue un salto cualitativo brígido. Hugo venia de UK y cachaba todo lo que nosotros no y nos dio acceso a revistas como Q,Mojo, NME.Aparte, nos adoctrinaba a todos".
Hay muchos que atacaban diciendo que la tienda sólo era reducto de cuicos…
A la Background siempre la atacaron que era elitista y eso no era así. Decían que sólo era para los cuicos de la Zona de Contacto. Era una tienda democrática entraba todo el mundo, hicimos tocatas de metal abajo, había espacio para electrónica, el indie. La última tocata fue de una banda straight edge que se llenó de hare krishnas que le dieron comida a todo el mundo. ¿Puede haber algo más democrático que eso?
La moral que se daba en la tienda era de tertulia. Tú escuchas al que sabe un poco más, intercambias información, ideas, se conversan de distintos tópicos, arte, literatura, música, estética .Por eso la disquería se llenaba de gente, porque era un espacio multicultural dentro de la contracultura. La gente se cambiaba libros de Paul Austeren la tienda. Lo que yo sabía o conocía te lo mostraba, esa era la idea.
¿Crees que eres "culpable" de la escena actual?
Soy culpable de pequeños detalles, como que se haya quedado Atom Hearten Chile. Estoy orgulloso de ser culpable en parte de lo que hoy es la escena musical electrónica argentina, ya que Gustavo Cerati se llevó todo el laboratorio que teníamos en la tienda, copió lo que hacíamos acá y lo replicó junto a músicos argentinos que terminaron invitados al Sonar.
Si Gustavo no hubiera ido a la tienda, no habría conocido a Cristian Powditch y no habrían bajado al subte a hacer lo que hicieron. Se habría demorado mucho en llegar a ese tipo de electrónica porque no sabía nada del tema, no tenía idea qué máquinas usar, máquinas que teníamos aquí y que habían traído los chicos de sus viajes.
Yo no tengo nada que decir porque las cosas se dieron solas, yo sólo era el dueño de una tienda que fue un himno a la contracultura. Un centro donde la gente aprendió de música, se hicieron buenos proyectos y amigos.

“HOY NADIE ES FAN, SOLO ACTORES DE LA SOCIEDAD DE CONSUMO”
Si en los noventas las cosas estaban comenzando a pasar, en los ochentas Santiago simplemente era una ciudad muerta. Por eso apenas tuvo la oportunidad, Chávez partió a Londres donde el 85 abrió su primera disquería junto a un amigo inglés.
“James Darrel era más joven que yo. Venía saliendo de la U, escuchaba Morrisey,Pixies,The Cure.El ya había consumido todo el punk y estaba metido en la escena nueva. Todo estaba pasando ahí mismo y el me los mostró. Yo era especialista en música de los 60´s, psicodelia, soul. Estos estilos tenían un mercado muy grande en los coleccionistas. Funcionaba así: yo me especializaba en lo mío y él estaba a cargo de la nueva música, con la que enganché rápidamente.
En la tienda tuve primeros singles de 33 pulgadas originales de Mudhoney,Jesus & Mary Chain,Fugazi,Sonic Youth,Dinosaur Jr,Nirvana, el primer single de Sugarcubes. Todo era en vinilo. Ya estaba el cd, pero era muy de nicho, nuevo y caro. Hasta el día de hoy guardo el primer lanzamiento oficial del Surfer Rosa (88) de los Pixies cuando lo sacó 4AD, ya que me di cuenta que ellos tenían algo raro. Vendíamos 12 pulgadas de Stone Roses cuando eran nada.
¿Por qué decides abrir una disquería cuando vuelves a Chile?
Porque aunque estaba Fusion —NdLR: disquería de Carlos Fonseca y primer sello de Los Prisioneros— me doy cuenta que no había nadie mostrando realmente la música que había en el mundo. Aquí me vuelvo a encontrar con Silvio Paredes,que me conectó con la nueva escena chilena. Yo solo conocía a los Santos Dumont, una banda que me encantaba y que tocó en Background miles de veces. Muchos me dijeron que iba a quebrar, que nadie escuchaba esa música rara.

El mito Background ha ido creciendo con los años. Hoy son muchos los que dicen haber visto a Pánico o Shogún en aquellas tocatas que se hacían en el subterráneo de la tienda. ¿Cómo las recuerdas?
La primera no fue en la tienda. Fue un primero mayo, otro supuesto fracaso según muchos. Tocó Machuca,La Floripondio,El Otro Yo—que los trajimos junto a Eddie Pistolas—, Santo Barrio,Santiago Rebeldey Pánico.
Empezó a las dos de la tarde en el Teatro Carrera. Estaba lleno, había mucha energía y no hubo ningún desorden. No había escenario, tocaron como se toca hoy en Nueva York pero doce años antes. Esa fue la vez cuando echaron al Rumpy del Canal 2, porque no fue a trabajar el primero de mayo por ir a esta tocata.
La primera tocata en la tienda fue en el año 96. Las bandas locales de la tienda era Sien, Luna in Caelo,Pánico, Shogún, Santos Dumont y Solar,ellas fueron las que más tocaron. Tocaron muchas bandas, ya que no había otro local, a lo más la Picada de ´On Chito. La Batuta era muy mainstream. Esas tocatas fueron inolvidables, míticas, marcaron a todos los que fueron. Todo muy romántico; la plata era para las bandas y yo terminaba a la mañana siguiente limpiando el desastre.

Eso pasaba de noche, pero de día el subterráneo funcionaba como un think tank de vanguardia musical. ¿Quienes eran y qué hacían en ese subte?
Lo más lindo fue el poder pasarle el subte a los músicos. Yo lo cerré y se lo pasé a Silvio Paredes, Ernesto Medina y Guillermo Ugarte quienes formaron Los Mismos.Ellos experimentaban abajo y el subte pasó a ser como el living de la tienda.
Ahí se juntaron y conocieron todos los que hoy son músicos electrónicos destacados, gente como Cristian Powditch, los hermanos Bucci, Vicente Sanfuentes. Me asocié con Iván Huerta, y gracias a las gestiones de Powdtich pedimos un pro tools, el primero que hubo en Chile y Latinoamérica. Era una cosa gigantesca, que costó 25.000 dólares de esa época.
Ese equipo empezó a grabar, se formó el sello (Background Records), llegó Cerati y se formó el proyecto más importante de la electrónica sudamericana, Plan Vy editamos su primer disco, uno que es fundamental para la electrónica de este lado del mundo, muy de avanzada. Estábamos muy metidos en la electrónica, éramos todos chilenos, unos pioneros en el continente. Los argentinos venían a buscar músicos y a cachar la volada acá.
De ahí la electrónica salió a la calles y se empezó a masificar gracias a las fiestas electrónicas. Ustedes fueron de los primeros, organizando las Amniotic Abstract Dance.
Claro, esas fueron las primeras fiestas electrónicas masivas en Chile. Estas sólo se podían comparar con las Spándex o la Fiesta de los reyes magos, que fue la primera vez que se tocó música electrónica toda la noche en Chile. La primera la hicimos en la Blondie, que en esa época no era nada.
Fuimos los primeros en hacer flyers y afiches a color en el país. Vicente Sanfuenteshacía los diseños gráficos, los hermanos Bucci haciendo los escenarios y las luces, y por supuesto los djs: Powditch, Señor Coconuty su hermano, Marcelo Umaña,Siddharta. A esas fiestas iba todo el mundo, era lo más cool del momento. ¿Por qué crees que Pablo Illanes metió a un dj electrónico (NdLR: El inmortal Billy Dj) en la historia de Adrenalina?
Con el fin de la década comienza a tomar fuerza Internet y ya no era negocio vender discos. ¿Ese fue el motivo de por qué cerraste Background?
Yo tenía dos tiendas (NdelaR: la otra era la Bonustrack, templo del skate noventero), iba todo bien pero me salió competencia, murió la industria y se acabó el feedback con la gente con la aparición de internet.
Muchos plantean que hoy vivimos una época de tracks. Que ya nadie escucha los discos completos, que internet no solo mató la industria sino que también el ejercicio de escuchar música detenidamente.
Es verdad lo que dices. Hoy con iPods y mp3s la gente selecciona en sus listas, las canciones que le recomiendan o las que más les gustan. Ya no se da eso de sentarse en la casa a escuchar el disco de principio a fin, y conocer medianamente los trabajos de los músicos de los cuales se supone que uno es fan. Hoy nadie es fan, solo actores de la sociedad de consumo. La gente que gusta de verdad de la música, los melómanos, son una especie en extinción.
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